viernes, 7 de octubre de 2011

"ROMANCE DEL ENAMORADO Y LA MUERTE"


Un sueño soñaba anoche,
soñito del alma mía,
soñaba con mis amores
que en mis brazos los tenía.
Vi entrar señora tan blanca,
muy más que la nieve fría.
—“¿Por dónde has entrado, amor?
¿Cómo has entrado, mi vida?
Las puertas están cerradas,
ventanas y celosías.”
—“No soy el amor, amante:
la Muerte que Dios te envía.”
—“¡Ay, Muerte tan rigurosa,
déjame vivir un día!”
—“Un día no puede ser,
una hora tienes de vida.”
Muy de prisa se calzaba,
más de prisa se vestía;
ya se va para la calle,
en donde su amor vivía.
—“Ábreme la puerta, Blanca,
ábreme la puerta, niña.”
—“¿Cómo te podré yo abrir
si la ocasión no es venida?
Mi padre no fue al palacio,
mi madre no está dormida.”
—“Si no me abres esta noche,
ya no me abrirás, querida;
la Muerte me está buscando,
junto a ti vida sería.”
—“Vete bajo la ventana
donde labraba y cosía,
te echaré cordón de seda
para que subas arriba,
y si el cordón no alcanzare
mis trenzas añadiría.”
La fina seda se rompe;
la Muerte que allí venía:
—“Vamos, el enamorado,
que la hora ya está cumplida”

"ROMANCE DEL VENENO DE MORIANA"


Romance del veneno de Moriana
Madrugaba don Alonso
a poco del sol salido;
convidando va a su boda
a los parientes y amigos;
a las puertas de Moriana
sofrenaba su rocino:
—Buenos días, Morïana.
—Don Alonso, bien venido.
—Vengo a brindarte Moriana,
para mi boda el domingo.
—Esas bodas, don Alonso,
debieran de ser conmigo;
pero ya que no lo sean,
igual el convite estimo,
y en prueba de la amistad
beberás del fresco vino,
el que solías beber
dentro en mi cuarto florido.
Morïana, muy ligera
en su cuarto se ha metido;
tres onzas de solimán
con el acero ha molido,
de la víbora los ojos,
sangre de un alacrán vivo:
—Bebe, bebe, don Alonso,
bebe de este fresco vino.
—Bebe primero, Moriana,
que así está puesto en estilo.
Levantó el vaso Moriana,
lo puso en sus labios finos;
los dientes tiene menudos,
gota dentro no ha vertido.
Don Alonso, como es mozo,
maldita gota ha perdido.
—¿Qué me diste, Morïana,
qué me diste en este vino?
¡Las riendas tengo en la mano
y no veo a mi rocino!
—Vuelve a casa, don Alonso,
que el día ya va corrido
y se celará tu esposa
si quedas acá conmigo.
—¿Qué me diste, Morïana,
que pierdo todo el sentido?
¡Sáname de este veneno,
yo me he de casar contigo!
—No puede ser, don Alonso,
que el corazón te ha partido.
— ¡Desdichada de mi madre
que ya no me verá vivo!
—Más desdichada la mía
desque te hube conocido.

ROMANCERO: DEFINICIÓN, CLASIFICACIÓN Y CARACTERÍSTICAS


ROMANCERO

Es de un modo genérico, el conjunto de romances tradicionales (populares, anónimos, variables) que se generan en las postrimerías de la Edad Media (siglos XIII a XV) y a comienzos del siglo XVI.

ROMANCE

Los romances son cantos tradicionales, poesía anónima, colectiva, que se trasmite de generación en generación y vive de las variantes que se le introducen a través del tiempo.

Definición métrica:

El romance es una serie indefinida de versos octosílabos con rima asonante en los versos pares.

Definición poética:

El romance es un breve poema épico-lírico destinado al canto.

  • Épico: porque el romance narra, cuenta algo.
  • Lírico: porque al mismo tiempo eso que es contado, se impregna de subjetividad (recuerdos, sueños, sentimientos).

CLASIFICACIÓN DEL ROMANCERO

Ø Romances heroico-caballerescos. Son los derivados de los cantares de gesta, es decir, de sus refundiciones novelizadas.

Ø Romances históricos contemporáneos. Son los que nacen con la finalidad de “noticiar” memorables hechos de la época.

Ø Romances novelescos. Son los que desarrollan un tema imaginativo.

Ø Romances líricos. Predomina en ellos la sensibilidad y la emoción personal.


CARACTERÍSTICAS DEL ROMANCERO

Ø Selectividad: El trabajo tradicional es una continua selección, comenzando por la inicial, cuando el gusto del público elige un trozo del canto que oye de boca del juglar, lo aprende y lo repite.

Ø Naturalidad: Esa labor selectiva (aceptación, eliminación, retoque), otorga al canto su íntima adecuación al sentir colectivo, que prefiere expresar su emoción pura, de modo natural, sin artificios que la sofoquen.

Ø Impersonalidad: La poesía asimilada y reelaborada por el pueblo adquiere un carácter peculiar: desaparece lo puramente individual.

Ø Diálogo: La narración se vivifica mediante la utilización del diálogo, que a veces llega a ocupar todo el poema.

Ø Actualización de la escena: La escena se actualiza mediante la utilización del verbo en presente.

Ø Descripción fugaz y enumeratoria: La descripción se utiliza de un modo rápido, apenas como un detalle de la narración.

Ø Fragmentarismo: Evita desarrollar las causas de la acción o detallar el desenlace, solo se destaca la situación central. Este procedimiento presenta dos aspectos: comienzo abrupto y final trunco.

Ø Comienzo abrupto: Se omite la presentación detallada de los personajes y las circunstancias que motivan su presente actuar.

Ø Final trunco: No se descifra el final, esto promueve la imaginación del auditorio o lector.

Ø Reiteraciones: Es uno de los recursos estilísticos más usuales. Se repiten términos o sus derivados: “sueño, soñito, soñaba”.

Ø Uso del diminutivo: El diminutivo se utiliza con un carácter estético-valorativo. El hablante se detiene en la representación imaginativa del objeto para empequeñecerlo y valorarlo así sentimentalmente.

Ø Gusto por lo suntuario: Preferencia por los objetos lujosos. Se evocan joyas, metales preciosos, telas finas (oro, plata, marfil, seda.)

AMOR CIEGO- ROSA MONTERO

Tengo cuarenta años, soy muy fea y estoy casada con un ciego. Supongo que algunos se reirán al leer esto; no sé por qué, pero la fealdad ...